Michael J. Fox, de 48 años, y su mujer, Tracy Pollan, de 49, disfrutan de unas placenteras vacaciones en la isla de San Bartolomé.
Muy felices y tan enamorados como el primer día se han mostrado en estas imágenes cogidos de la mano durante un paseo por la playa o disfrutando de un refrescante baño en las cristalinas aguas del mar Caribe.
Se casaron hace veintidós años, dos años antes de que le fuera diagnosticada la enfermedad, y tienen cuatro hijos: tres niñas, las gemelas Aquinnah y Schuyler, de 15 años, Esme, de 8, y un niño, Sam, de 20.
A pesar de que tuvo que dejar su profesión como actor a causa de los temblores, síntoma de la enfermedad, el actor se ha volcado en su fundación contra esta dolencia y demuestra que, si se quiere, se puede ser positivo en tiempos difíciles.
El feliz matrimonio asegura que se siente muy afortunado de tenerse el uno al otro. “Nos encanta reírnos y no importa las tonterías que tengamos que hacer para conseguirlo”, comenta el actor que disfruta al máximo cada minuto de su vida.
El pasado año recibió su quinto Emmy por su participación como invitado especial en la serie Rescue Me.
Fuente: hola.com